Un día en Pompón de Plata

Un día en el taller de joyeria de Pompón de Plata

Llevo mucho tiempo queriéndote contar cómo funciona Pompón de Plata y su taller de joyería, pero tengo que reconocerte que es algo que no me resulta fácil ya que eso significa abrir un poco más mi vida a los demás y eso, aunque no te lo creas, ¡me da vergüenza!

Mucha gente se piensa que yo no conozco la vergüenza cuando me dicen frases como: “¡pero si pareces muy segura al hablar!” o “¡pero si sales en los vídeos y stories como Pedro por su casa!”. Pues la realidad es que sí que me da, y mucha, especialmente cuando hablo de mí o de las cosas que me rodean y que forman parte de mi vida.

A pesar de ello, hoy quiero compartir contigo un poco más de mi día a día y, para ello, voy a contarte cómo me organizo un día cualquiera en Pompón de Plata.

– Primera parada: Niños al colegio.

Así es, mi primera parada del día. Un sprint que me mantiene en forma cada mañana y que, aunque no tiene mucho que ver con collares y pendientes, sí tiene que ver con la esencia de Pompón de Plata, ya que cada una de esas carreras vs encuentros con madres estresadas, como yo, son una fuente de inspiración para cada paso profesional que doy.

carrera matutina al colegio

– Segunda parada: al rico despachito.

Una vez que los niños están en el colegio, me meto en mi pequeño despachito. Un  espacio formado por una zona de inspiración, un rincón de packaging en el que cada día se preparan cada uno de vuestros pedidos y un “mini taller de joyeria” en el que yo misma monto cada uno de los pompones de pendientes, collares, llaveros etc… Una de las cosas que más me gusta hacer en mi pequeño rincón.

montando pendientes
mini taller de joyeria
montando collares en taller de joyeria de Pompón de Plata

– Tercera parada: Taller de joyeria.

El taller de joyeria en el que se fabrican todas las piezas de plata no está en el mismo sitio que mi despacho así que, una o dos veces a la semana, me reúno con mi artesano para hablar sobre todas las piezas que tenemos que reponer, así como para dar forma a los nuevos diseños que rondan por mi cabeza.

– Cuarta parada: Vuelta al despachito y a mini taller de joyería.

Tras actualizar stock y ultimar pedidos, llega una de las partes más divertidas de este pequeño y alocado universo pomponoso, crear los vídeos para el blog.

Tarjeta pedidos
packaging pompon de plata

Y aquí va una de las revelaciones que más le sorprende a la gente de mi alrededor: yo solita me lo guiso y me lo como. Nadie más me ayuda con los videos. Así que, una vez tengo pensado y escrito el guión de lo que quiero hablar, monto la cámara, busco el rincón adecuado, enfoco usando una silla o un peluche de mis hijos (si estoy en casa) y ¡a grabar!.

Una vez terminado, me siento de nuevo en mi despachito a editar y escribir el post de la siguiente semana, además de atender las RRSS, emails, etc.

despachito
Momento contestas redes sociales

– Quinta y última: comer y vuelta al cole.

A la que me quiero dar cuenta ya son las 15:00 o 15:30 así que, para seguir con mi ritmo habitual, me levanto corriendo a comer algo decente mientras veo mi serie favorita, Friends, la cual me carga de energía positiva para volver al punto de partida…

¡el sprint de camino al cole!

 

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